sábado, 18 de junio de 2011

Bosques boreales primarios

Finlandia es uno de los pocos países europeos, junto a Suecia y Rusia, que conservan aún este tipo de bosques. Se consideran bosques primarios aquellos que no han sido transformados por la actividad humana industrial. Hoy día suponen escasamente el 7% de la superficie terrestre, cada dos segundos desaparece una superficie de bosque primario equivalente a un campo de fútbol.

Los bosques primarios mantienen a la mitad de las especies de plantas y animales terrestres del mundo, muchas de ellas aún no descubiertas por la ciencia. Hace 8.000 años, toda Finlandia estaba cubierta por estos bosques; sin embargo, en la actualidad sólo conserva un 1% de ellos. La explotación forestal está a punto de destruirlos por completo. Los bosques primarios son fundamentales para la cultura Sami (los lapones) del norte de Finlandia y la subsistencia del pastoreo de renos. Su conservación pues es una prioridad. Los diferentes grupos de ecologistas exigen que se detenga su destrucción.

A las puertas de Laponia, en el nordeste de Finlandia, se encuentra la región de Kuusamo, donde la naturaleza se hace dueña del paisaje. Aquí aparecen las primeras estribaciones montañosas de un país eminentemente llano, moldeado por la última glaciación.

La diferencia de altitud permite la existencia de un paisaje variado donde destacan ríos de aguas bravas, lagos, bosques primarios, cañones y gargantas que originan cascadas. Debido a su gran riqueza natural, se creó en esta región el Parque Nacional de Oulanka (1956), aquí se encuentra una de las rutas de excursionismo más famosas de Finlandia llamada el anillo del oso (karhunkierros en finés), con una longitud de 80 kilómetros. El sendero atraviesa el parque entre bosques primarios, en Rukatunturi, el monte más alto de Kuusamo (500 metros), está la meta.

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