jueves, 3 de junio de 2010

Susiluola, la cueva del lobo

Hace unos 80.000 años que Escandinavia quedó sepultada bajo los hielos tras la última glaciación que ocurrió en nuestro planeta y que se prolongaría hacia el 8.000 a. C. Hasta hace poco se pensaba que los primeros habitantes del territorio que hoy conocemos como Finlandia llegaron tras el periodo glaciar, primero los lapones y después las tribus ugrofinesas. Pero la cueva del lobo viene a desmentir esta hipótesis...

En 1995 un conductor finlandés llamado Kallervo Uusitalo, hizo un importante descubrimiento al excavar una cueva natural cerca de su casa, debajo de dos metros de tierra y arena encontró una gruesa capa de ceniza, probablemente de una chimenea prehistórica. Uusitalo informó a Heikki Hirvas, de la Sociedad Geológica de Finlandia. En 1996 comenzaron los estudios en la cueva. Uusitalo llevaba varios años tratando de convencer a los arqueólogos de la importancia de la cueva, sobre la que pesaba un proyecto para vaciarse y convertirse en una atracción turística...

La cueva del lobo, Susiluola en finés, es el lugar más antiguo de toda Europa del Norte del que se tienen evidencias de haber estado poblado con anterioridad a la última glaciación. Las herramientas de piedra y utensilios encontrados se estima, por el análisis del polen, que pueden tener una antigüedad de 120.000 años, se cree que los neandertales habitaron esta cueva antes de la última edad de hielo.

Susiluola se encuentra cerca de la población de Kristiinankaupunki que tiene unos 8.000 habitantes, en la costa oeste de Finlandia, frente al golfo de Botnia y a unos 200 kilómetros de Helsinki. Este lugar está considerado como el de mayor interés arqueológico de todo el país.

La cueva del lobo es una ancha grieta horizontal en una roca, consecuencia de la erosión, se estima que tiene más de dos millones de años de antigüedad. Su nombre se debe a que se encuentra en una zona denominada la colina del lobo. Se considera el único lugar de la tierra, afectado posteriormente por la glaciación, donde se han encontrado evidencias de haber estado habitado por humanos.

El problema a la hora de encontrar restos arqueológicos en Finlandia con anterioridad a la edad de hielo estriba precisamente en que fueron destruidos por los grandes glaciares que cubrieron las tierras. La cueva del lobo se llenó de sedimentos y se pudo conservar hasta nuestros días. Las excavaciones comenzaron en 1997 y continúan en la actualidad.

martes, 1 de junio de 2010

Tácito y los Fenni

La primera referencia histórica que se conoce en la que se cita a los finlandeses fue realizada en 98 d. C. por el historiador romano Cayo Cornelio Tácito en su obra De origine et situ germanorum, más conocida como Germania, en la que se describe la vida y costumbres de los germanos, entendiendo como tales, no sólo a los procedentes de lo que hoy conocemos como Alemania, sino en general a los habitantes de los pueblos del norte de Europa.

Tácito se refiere a los Fennos (Fenni, en latín) como un pueblo de cazadores que vivían en el norte y que probablemente eran samis (lapones). Algunas fuentes consideran que el vocablo Fenni significa pantano, del inglés fen o del alemán finne. Según otras, dicha expresión provendría del sueco finne, que viene a significar búsqueda. En islandés antiguo se relaciona con nieve dura. Otros consideran que el nombre se deriva de ser un pueblo de cazadores. Lo cierto es que no hay acuerdo respecto al origen de este término.

Esta es la referencia a los Fenni que hace Tácito en su obra:

Los Fennos tienen una horrible fiereza y una pobreza cruel. No tienen armas, ni caballos, ni casas; susténtase con hierba, vístense de pieles y la tierra les sirve de cama. Consiste toda su esperanza en las flechas, las cuales, a falta de hierro, arman con huesos. Los hombres y mujeres se sustentan de la caza, que ellas de ordinario los acompañan y les piden parte de ella. Los niños no tienen otro refugio ni acogida contra el agua y las fieras, sino algunas enramadas con que se cubren y amparan; a ellas se vuelven los mozos y a ellas se recogen los viejos. Y les parece esto mayor felicidad que cansarse y gemir labrando los campos y fabricando las casas, y traer, entre la esperanza y el miedo, los bienes propios y ajenos. Y viviendo seguros para con los hombres y seguros para con los dioses, han alcanzado una cosa dificultosísima, que aún no tengan necesidades del deseo.

jueves, 27 de mayo de 2010

Museo Vikingo de Borg

En 1981, un granjero de la población de Borg, situada en la isla de Vestvagoy (Islas Lofoten), estaba arando la tierra cuando dió con una extraña estructura de madera. Las excavaciones arqueológicas que este descubrimiento desencadenó llevaron a la superficie el mayor edificio vikingo que se ha encontrado en Europa.

El Museo Vikingo de Borg es el resultado de este hallazgo, con la reconstrucción de un edificio que tenía 83 metros de largo y que albergaba a toda una tribu vikinga completa.



Los investigadores consideran que el edificio originario, de 67 metros de largo, data del siglo VI. Posteriormente sería reconstruido y ampliado como vivienda de un cacique vikingo y toda su tribu. Se cree que el último cacique de Borg fue Olav Tvennumbruni, quien se trasladaría a Islandia debido a disputas con otros caciques locales. El caciquismo en el mundo vikingo se extiende desde el 500 d.c. hasta el año 900 aproximadamente.

Se pueden distinguir tres partes principales en el edificio: las estancias, con unos 20 metros de largo y que constaría de varias habitaciones. La zona de comedor, donde se preparaba la comida y se celebraban los banquetes y ritos ceremoniales. Y los establos, donde se guardaba el ganado y los caballos.

El museo se abrió en 1995 y en él se recrea la vida de los antiguos habitantes del edificio. Con profusión de actividades para conocer más acerca de esta antigua civilización. Un auténtico escenario vikingo en las Islas Lofoten del que podemos saber más en la excelente web del Museo Vikingo de Borg.

domingo, 23 de mayo de 2010

Antigua Rauma

A orillas del golfo de Botnia se encuentra Rauma, fundada en 1442, es la tercera ciudad más antigua de Finlandia, tras Turku y Porvoo. Su casco antiguo o Vieja Rauma es el mayor conjunto de casas de madera de todos los países nórdicos, con unos seiscientos edificios, los más antiguos son del siglo XVII.

Las casas de troncos de madera suponen un antiguo estilo de construcción, casas típicas de escandinavos, rusos y pobladores de otras zonas del norte de Europa. Los colonizadores que emigraron a América, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica; importaron este método constructivo.

No se trata sólo de un espacio museístico, sino de una zona con actividad comercial, con muchas tiendas pequeñas, con artesanos y orfebres que trabajan en talleres que datan de los siglos XVIII y XIX. La plaza del mercado es el centro neurálgico de esta zona comercial, aquí podemos encontrar los llamados pystcaffe, que son cafeterías donde se consume de pie.

Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991, siendo el único casco urbano de Finlandia que tiene dicha catalogación. Tras una época de abandono se consiguió una espléndida restauración, siendo un lugar que no falta en los circuitos de viaje a Finlandia.

En la Antigua Rauma pueden visitarse varias casas-museo, como la del Museo Kirsti, que conserva mobiliario y enseres de una auténtica vivienda de un marinero. También es de destacar una iglesia franciscana del siglo XV, monasterio católico hasta que ocupado por los reformistas luteranos en 1538; de la época católica se conserva la Iglesia de la Santa Cruz. Este encantador lugar del suroeste de Finlandia es famoso además por la elaboración del encaje de bolillo.

sábado, 15 de mayo de 2010

La fortaleza de Lappeenranta

La ruta turística más antigua de Finlandia es la Vía Karelia, su nombre en finés es Runon ja Rajan tie (El camino del poema y la frontera). Este recorrido atraviesa la frontera fino-rusa de sur a norte, desde Carelia del Sur hasta Laponia. La ruta comienza en Vaalimaa y a pocos kilómetros nos encontraremos con una de las ciudades más interesantes de Finlandia.

La fortaleza de Lappeenranta está situada en el puerto de la ciudad que le da nombre, a orillas del Saimaa, el lago más grande del país, desde donde parten los cruceros que nos llevarán a la histórica Viipuri, en el golfo de Finlandia. La lucha entre Suecia y Rusia por el control de los territorios de lo que hoy es Finlandia tiene en esta fortificación un apasionante episodio de la historia.

La ciudad de Lappeenranta fue fundada en 1649, siendo Peter Brahe el Gobernador General de los territorios finlandeses, bajo el reinado de Cristina de Suecia, la reina culta. Villmanstrand, su nombre en sueco, viene a significar orilla del hombre salvaje, esto ilustraba el concepto que los suecos tenían de los habitantes de la zona, la carta de fundación que firmó la reina incluía un emblema con un hombre de las cavernas, según otras interpretaciones más amables, la reina Cristina tomó la idea de la mitología clásica considerando esta figura como una especie de héroe, al estilo de Hércules. Situada en el extremo oriental del Imperio Sueco, se erigió para consolidar el comercio, pues inicialmente en este área se encontraba el mercado de Lapvesi.

Tras muchos años de paz en el Báltico, en 1700 se inició la Guerra del Norte entre Suecia y Rusia, periodo conocido por los finlandeses como el de la Gran Furia, durante esta contienda Viipuri pasó a manos rusas y las tropas sueco-finesas también tuvieron que retirarse de Lappeenranta. La Paz de Uusikaupunki (Tratado de Nystad) devolvería Lappeenranta a los dominios de Suecia en 1721, convirtiéndose en una importante plaza fronteriza, por lo cual comenzarían los trabajos de fortificación.

Los planos para su construcción fueron elaborados por Johan James Faber y Johan Conrado Cedersparre; siguiendo el plan de defensa que confeccionó Axel Von Löwen en el que Lappeenranta quedaba como línea avanzada. Las dificultades económicas demoraron la terminación de la fortaleza que tuvo que ser remodelada de acuerdo a los planos previstos a finales de 1730.

En 1741 se inicia la segunda guerra sueco-rusa de este siglo conocida como la de la Pequeña Furia en la que la fortaleza será un importante teatro de operaciones. El 23 de agosto las tropas rusas se dirigieron hacia las posiciones suecas iniciándose la batalla de Lappeenranta. El General Carl Henrik Wrangel y sus 3.000 hombres se encargarían de defender las posiciones del Imperio Sueco.

A pesar de las aspiraciones suecas de recuperar su hegemonia anterior a 1700, esta segunda guerra no supuso otra cosa que la constatación de que su época de dominio en el Báltico estaba próxima a su fin. Ante la desesperada situación de la defensa sueca y tras resultar herido, el General Wrangel dió la orden al Coronel Willebrandt para rendirse, sin embargo, y tras izarse la bandera blanca, cuando tres oficiales rusos se dirigieron a la fortaleza para negociar la entrega, los defensores abrieron fuego matándolos. Este ataque supuso el enfurecimiento de los rusos que atacaron sin piedad las posiciones suecas, tras cinco horas de asedio, a las siete de la tarde del 23 de agosto de 1741 la ciudad de Lappeenranta había cambiado de dueño.

El General Wrangel, tras ser herido y convertido en prisionero de guerra, regresó a Suecia donde fue recibido como un héroe. El Comandante en Jefe Buddenbrock fue considerado culpable de la derrota y fue ejecutado en Estocolmo. Por la Paz de Turku, en 1743 la frontera entre ambos imperios se situó unos 100 km al oeste, en el río Kymi; Lappeenranta, Savonlinna y otras zonas de la Región Oriental de los Lagos y de Carelia del Sur habían pasado a pertenecer al Imperio Ruso, mucho antes de la época del Gran Ducado, en la que toda Finlandia sería parte de Rusia. Un último intento de recuperar los territorios perdidos por parte de Suecia, corrió a cargo del Rey Gustavo III entre 1788 y 1790, pero no tuvo éxito.

La ciudad de Lappeenranta que tenía alrededor de 600 habitantes, fue destruida durante la batalla de 1741, las mujeres y los niños fueron llevados presos a Rusia. La ciudad fue repoblada con gente procedente de otras localidades como Viipuri. La fortaleza de Lappeenranta fue restaurada y reformada en profundidad por los rusos en los años sucesivos, sobre todo durante el reinado de la Zarina Catalina II, su Mariscal Suvorov consolidó las defensas de la ciudad.

En 1772 se construyó el edificio más antiguo que se conserva en Lappeenranta, utilizado para el cuerpo de guardia, es hoy el Museo de la Caballería. La iglesia ortodoxa más antigua de Finlandia, dedicada a la Virgen María, se edificó en el interior del fuerte en 1785, construida en madera, sigue abierta al público en la actualidad. Los trabajos en la fortificación finalizaron en 1803, siendo visitada por el Zar Alejandro I y toda su corte.

La fortaleza perdería su importancia estratégica cuando en 1809, por la Paz de Hamina, Rusia se anexionó Finlandia convirtiéndola en Gran Ducado Autónomo. Esto fue consecuencia de la guerra entre Suecia y Rusia de 1808-1809 forzada por las Conversaciones de Tilsit en las que Napoleón y Alejandro I convertirían a Francia en Occidente y Rusia en Oriente, en los dos grandes imperios de Europa.

En los años posteriores cayó en desuso y muchas de sus edificaciones fueron abandonadas, aunque seguía siendo lugar de paso de los militares rusos y se mantuvo una guarnición. En 1819 se creó una cárcel para mujeres en un sector del fuerte, que posteriormente fue trasladada y sustituida por otra prisión más grande para presos condenados a trabajos forzados, su función como prisión se mantuvo hasta la Guerra Civil de 1917-1918 originada tras la Independencia de Finlandia. Hoy día la fortaleza de Lappeenranta es un lugar de recreo donde disfrutar de tiendas de artesanía y cerámica, cafeterías, restaurantes, actividades al aire libre y otras edificaciones con usos muy diversos.

Entre los museos hay que destacar el Museo de Carelia del Sur, grupo formado por cuatro centros expositivos de los cuales dos se encuentran en el interior de la fortaleza, el Museo de la Caballería citado anteriormente y el Museo Regional que es la pieza central de este grupo museístico. También es de destacar el Museo de Arte de Carelia del Sur, que en un principio se encontraba en el mismo edificio del Museo Regional y que actualmente se sitúa en los cuarteles de estilo neoclásico construidos en 1798 frente a la iglesia ortodoxa. En 1986 se convirtió en el Museo Regional de Arte de la Finlandia Suroriental, reúne colecciones que abarcan desde mediados del siglo XIX hasta hoy, destacando la colección de pinturas antiguas de artistas procedentes de Viipuri como Pekka Halonen o Arvi Liljelund, también reúne colecciones de artistas contemporáneos y exposiciones temporales de diferente temática.